Lo que no se ve en el resultado final también merece quedar registrado. Equipo, cámaras, set, las horas de espera y los momentos buenos. Documentamos los rodajes para conservar memoria y, sobre todo, para mostrar el proceso a quien le interesa cómo se hacen las cosas.
Las imágenes de making-off se usan para RRSS, presentaciones a futuros clientes y archivo interno. Cuentan parte de la historia que el producto final no enseña.













